martes, 1 de noviembre de 2011

Educación física en hiperlaxitud

El sindrome de hiperlaxitud agrupa un conjunto de condiciones y patologías que tienen como factor común una alteración en la calidad del colágeno, lo que produce una alteración de las características biomecánicas del mismo, entre las cuales la elasticidad, la resistencia y el grado de deformación se encuentran alteradas.

Esto produce que las personas hiperlaxas generen un mayor "juego articular" con rangos articulares más grandes, que si bien han sido utilizados por generaciones en actividades circenses o maniobras de gran belleza artística como ballet u otros, también producen importantes problemas de salud, como dolores articulares, alteración de los ejes de coulmna, artrosis precoz, entre otros.


Es por esto, que los curriculums de educación física deben tener especial cuidado en la aplicación de los contenidos en este tipo de personas, entendiendo esta asignatura, no como una simple clase de gimnasia, sino como su palabra lo indica, educación en el cuidado de nuestro aspecto físico corporal, desde el punto de vista de la salud siempre y del desempeño deportivo optativamente.

Los niños y las mujeres son más laxos que los hombres, los asiáticos más que los caucásicos, pero aparte de estas diferencias genéticas y del desarrollo, hay personas que cumplen con ciertos criterios que los diferencian entre sus iguales, entre ellos están la hiperextensión de codos y rodillas, el tocar el suelo sin entrenamiento con las palmas de la mano estando las rodillas estiradas, el poder flectar la muñeca hasta que el dedo pulgar toque el antebrazo y la extensión de 90 o más grados hacia atrás de las articulaciones metacarpofalángicas.

Las personas hiperlaxas pueden o no además tener problemas con el colágeno del sistema vascular, teniendo tendencia al prolapso de válvula mitral, tendencia a aneurismas y fragilidad capilar. También tendencia a desprendimiento de retina, subluxación articular entre otros.

¿Cómo se adapta entonces el plan de ejercicios? Primero que todo, si usted tiene dudas o no de ser hiperlaxo, consulte. El médico especialista en este tipo de patologías es el reumatólogo y el especialista de este tipo de condición al ejercicio es el médico fisiatra. Un médico de una de estas dos especialidades puede orientarle en el camino a seguir.

Si usted es hiperlaxo, preócupese de sus hijos, hasta un 50% de sus hijos pueden serlo tabién, puesto que es una herencia autosómica dominante.

Es importante fortalecer el sistema muscular precozmente para evitar otros problemas.

Deben evitarse los ejercicios de hiperelongación, no así los de elongación.

Los ejercicios de fortalecimiento deben ser analíticos y destinados a commpensar las deformidades o asimetrías incipientes. Los ejercicios aeróbicos son importantes, pero debe tenerse precaución con el rebote excesivo que puede dañar las articulaciones.

Fuente
http://hipatiacapacita.org/id20.html

martes, 18 de octubre de 2011

¿Existe alguna relación entre la hiperlaxitud y nuestros aspectos psicológicos?

Hiperlaxitud y Psicologia
El cuerpo no es una entidad separada de la mente. Desde la antigüedad cuerpo y mente han intentado separarse porque esto tiene una utilidad práctica; es mas fácil estudiar al hombre así, por partes, y esto ciertamente ha permitido avanzar en el conocimiento de nuestra compleja estructura. Pero sabemos que somos una unidad, de allí cada vez mas los esfuerzos de la comunidad científica por plantear tratamientos a diferentes enfermedades de manera integral, considerando todos los aspectos: biológico, psicológico y social.

Si bien la hiperlaxitud articular es terreno de reumatólogos, uno de los tantos aspectos interesantes que surge en su estudio, es justamente su relación con otras disciplinas, como la psiquiatría y la psicología.
La relación entre psicología y SHA puede plantearse al menos desde dos perspectivas:

- la primera, genética: A partir de los estudios de Bulbena y cols. sabemos que las personas con hiperlaxitud articular, presentan con mayor frecuencia reacciones de ansiedad en comparación a las personas sin hiperlaxitud. Estas reacciones de ansiedad se observan a un nivel subclinico, es decir, reacciones que no llegan a constituir una patología. Pero también se ha visto que los hiperlaxos sufren más trastornos de ansiedad, como ataques de pánico, agorafobia y fobia social que los no hiperlaxos. Cabe destacar, que estas formas de ansiedad tienen una base biológica más identificable que otras formas de ansiedad más vinculadas a la problemática psicosocial (como el stress post traumático). Por esto, como explicación a esta relación hiperlaxitud – ansiedad, se ha planteado la existencia de un base genética común a ambas entidades. En este sentido, un estudio a constatado la presencia de una anomalía genética común (DUP25) a ambos fenómenos, pero faltan aun estudios genéticos que corroboren dicho hallazgo. Lo que sabemos por ahora con certitud, es que la hiperlaxitud se asocia a la ansiedad.

- la segunda, cognitiva: Las diferencias individuales entre las personas sin duda generan respuestas, comportamientos diversos frente a un mismo hecho, en este caso padecer SHA. La manera en que procesamos la información, nuestras creencias, etc. influyen en la forma en que vivimos la experiencia del SHA, juegan un rol en el desarrollo y mantenimiento de emociones negativas, incluso en la percepción de dolor. 
Hay que dejar en claro, que esto no quiere decir que el dolor sufrido por el SHA sea un producto de la mente, (como muchos pacientes e incluso médicos piensan en vista de no conocer las particularidades del SHA), sino que si bien en el SHA hay una base biológica para el dolor, los factores psicológicos intervienen como moduladores de la percepción de dolor.
Intervención psicológica en el tratamiento del SHA


Frente a un trastorno de ansiedad, seamos hiperlaxos o no, el tratamiento psicológico es clave.
El saber que la hiperlaxitud se asocia a ansiedad, nos da la posibilidad de identificar a traves de síntomas y signos asociados al SHA, a pacientes vulnerables de padecer trastornos de ansiedad. Esto es una ventaja, considerando que los trastornos de ansiedad, a pesar de su alta prevalencia en la población, no son nada fáciles de detectar, y esto ya sea porque existe aun la errónea idea de que el psicólogo y el psiquiatra son para los “locos”, lo que hace que la gente no consulte a un especialista. También porque suelen trivializarse los síntomas (como por ejemplo en el caso de la fobia social que tiende a confundirse con timidez, cuando se trata de una problemática más compleja) y sobretodo porque la ansiedad es una experiencia que no siempre se expresa adecuadamente en palabras, por lo que se tramita a través de síntomas de todo tipo: gástricos, respiratorios, articulares... lo que provoca frecuentes visitas al medico general, a quien acudimos con diversas quejas orgánicas, que en no pocos casos suelen ser manifestaciones de ansiedad.

Las repercusiones emocionales de las personas que sufren SHA son importantes. Como se trata de un síndrome aún poco conocido e infradiagnosticado, quienes lo padecen a veces no saben como explicar a su entorno su sufrimiento, por lo que es frecuente el sentirse incomprendidos o catalogados como "neuróticos". Como la apariencia física no se ve especialmente alterada, el entorno; la familia, amigos o colegas de la persona afectada, pueden incluso dudar de la veracidad del dolor, no encontrando razones para el cese de la actividad física por ejemplo, o para las quejas. El componente hereditario del SHA genera temores en relación a traspasar el síndrome a los hijos, a como enfrentar un embarazo o como efectuar las tareas propias de la paternidad cuando las lesiones y el dolor hacen que las personas tengan dificultades para llevar a cabo las tareas domésticas que demanda la vida diaria.
Estos factores contribuyen a un deterioro de la calidad de vida, pudiendo provocar el aislamiento de la persona, baja autoestima y depresión.

Otro aspecto que hace que una intervención psicológica adecuada sea muy oportuna en el tratamiento integral del SHA, es la vivencia de dolor crónico con la que esta condición cursa.
Un tratamiento psicológico de orientación cognitivo-conductual adaptado, para mejorar las habilidades físicas y psíquicas para hacer frente al dolor, puede ser altamente beneficioso. Este tipo de intervención se emplea en otras enfermedades tales como la fibromialgia, y constituye un complemento muy importante del tratamiento, especialmente considerando la eficacia limitada de la farmacoterapia, así como la repercusión psicológica, funcional, social y profesional de padecimientos como el SHA, que obligan cada vez mas a considerar tratamientos multidisciplinarios. 
Carolina Baeza Velasco
PSICOLOGA

lunes, 19 de septiembre de 2011

Prolapso de válvula mitral


El prolapso de la válvula mitral es una alteración estructural de los tejidos que conforman esta válvula, lo cual produce un desplazamiento del plano de cierre valvular durante la sístole que puede ocasionar grados variables de regurgitación de sangre a través de la válvula. Se le conoce también con otros nombres: Síndrome de Barlow, válvula mitral mixomatosa, síndrome de click mesosistólico.

Se presenta por una anormalidad en el colágeno de origen primario, pero se ha visto asociado frecuentemente a síndrome de Marfan, síndrome de Ehlers Danlos, pseudoxantoma elasticum, periarteritis nodosa, osteogénesis imperfecta, distrofia miotónica, enfermedad de Von Willebrand, hipertiroidismo y enfermedades congénitas como Anomalía de Ebstein, comunicación interauricular de tipo osteum secundum y síndrome de Holt Oram.

Está presente en un 5 al 10% de la población mundial, la gran mayoría de la cual cursa sin síntomas y con bajo riesgo de complicaciones. En casos severos, puede causar regurgitación mitral, endocarditis infecciosa y raramente, paro cardíaco y muerte súbita.La palabra prolapso significa una sobresalida o descenso de una víscera, en este caso, la válvula que separa el atrio izquierdo del ventrículo izquierdo.

La válvula mitral recibe su nombre por su semejanza a la mitra usada por los obispos y abades católicos. Es una de las válvulas del corazón, cuya función es prevenir el flujo retrógrado desde el ventrículo izquierdo hacia el atrio izquierdo.Es una válvula bicúspide, es decir, está compuesta por dos segmentos llamados valvas, una anterior y otra posterior, que se cierran en el momento en el que el ventrículo izquierdo se contrae.Cada valva está compuesta por tres capas de tejido, una fibrosa central de fibras de colágeno, una capa esponjosa y una capa epitelial de implantación.La apertura valvular está rodeada por una anillo fibroso conocido como «anillo mitral».

Sintomas:

La gente con prolapso de la válvula mitral tiene a veces síntomas que vayan junto con esta condición. Aquí están algunos de estos síntomas:

* Dolor de pecho
* Fatiga
* Palpitaciones, golpe adicional del corazón
* Mareo, vértigos
* Shortness de la respiración
* Ataques de la ansiedad y/o del pánico
* Dolores de cabeza
* Tolerancia baja del ejercicio
* Oscilaciones del humor

Otros síntomas característicos del prolapso de la válvula mitral

* Sensación de sentir el golpe del corazón (palpitaciones)
* Dificultad que respira después del esfuerzo
* Tos
* Shortness de la respiración al mentir completamente (orthopnea)

El doctor puede sentir una emoción (vibración) sobre el corazón. Usando un estetoscopio, el doctor puede oír murmullos distintivos u otros sonidos anormales. (Se describen como un tecleo mediados de-sistólico y son seguidos a veces los murmullos por últimos murmullos sistólicos. Esto significa que un sonido del tecleo está oído a mitad de la distancia en la pieza del golpeo del ciclo del latido del corazón, seguida por murmullos cerca del final de este tiempo.) que los murmullos son peores al estar parados. La presión arterial es generalmente normal.

Clasificación:

El prolapso de la válvula mitral puede ser dividido en varios subtipos, basándose principalmente en el grosor de las valvas, la concavidad y el tipo de conexión al anillo valvular. Estos subtipos pueden ser descritos como clásico o no clásico, simétrico o asimétrico, y flotante o no flotante.

Nota: todas las medidas mencionadas a continuación se refieren a pacientes adultos y no son aplicables en niños.

Clásico vs. no clásico
El prolapso ocurre cuando las valvas se desplazan más de 2 milímetros por encima de la porción más superior del anillo mitral. Según el grosor de las valvas, se puede dividir en una forma «clásica» o primaria», por encima de 5 milímetros; y otra «no clásica», hasta los 5 milímetros.

Simétrico vs. asimétrico
El prolapso clásico puede ser subdividido en simétrico y asimétrico, refiriéndose al punto en el que el extremo o punta de las valvas se unen al anillo mitral. En la coartación simétrica, los extremos de ambas valvas se unen en puntos comunes del anillo mitral. En la coartación asimétrica, una de las valvas está más desplazada en dirección a el atrio izquierdo que la valva homóloga. Los pacientes con prolapso asimétrico tienden a un deterioro severo de la válvula mitral, con riesgo de ruptura de las cuerdas tendinosas y de desarrollo de insuficiencia mitral.

Flotante vs. no flotante
El prolapso asimétrico, a su vez, se subdivide en flotante y no flotante. El prolapso flotante ocurre cuando el extremo de una valva se invierte haciéndose cóncava hacia el atrio izquierdo, causando deterioro de la válvula mitral. La severidad de la insuficiencia valvular varía dependiendo del rango de eversión, pudiendo causar ruptura de los cordones. La disociación de la valva y los cordones tendinosos hace que el rango de motilidad de la válvula se vea severamente restringido (de ahí el término de insuficiencia valvular). Los pacientes que presentan valvas flotantes tienen una mayor prevalencia de regurgitación mitral que aquellos con prolapso no flotantes.

Diagnóstico:

Con mucha frecuencia el electrocardiograma es normal. En algunos casos puede aparecer una ligera depresión inespecífica del segmento ST o una inversión de la onda T con alargamiento del QT en las derivaciones que registran la cara inferior del corazón (DII, DIII y aVF). Estas alteraciones se encuentran con más frecuencia durante el ejercicio.

La ecocardiografía (eco) es el método más útil en el diagnóstico del prolapso de la válvula mitral. Las ecocardiografías bi- y tridimensionales son particularmente valiosas por permitir la visualización de las valvas mitrales en relación al anillo mitral. Ello permite medir el grosor de la valva y su desplazamiento en relación con el anillo mitral. Un grosor de las valvas >5 mm y un desplazamiento >2mm es indicativo de un prolapso de la válvula mitral clásico. Permite también visualizar cualquier grado de calcificación del anillo mitral, la integridad de las cuerdas tendinosas y la localización detallada de anormalidades morfológicas en la válvula.

Un eco Modo-M puede dar valores falsamente negativos así como falsamente positivos, pero pueden mostrar prolapsos de 2 mm a media sístole y movimientos de las valvas al final de la sístole.

El advenimiento del Doppler a la ecocardiografía permite ahora añadir un elemento funcional a las descripciones anatómicas del eco, el cual es útil en el diagnóstico de regurgitación mitral. El mapeo a color del flujo sanguíneo trans-mitral muestra la dirección, la velocidad y la cantidad del chorro regurgitante, si existe.

Tratamiento:

La mayoría de los casos de prolapso mitral son asintomáticos y no impiden la actividad normal del individuo, por lo que no requieren tratamiento en la ausencia de insuficiencia mitral severa. Las técnicas de base de la reparación mitral fueron descritas y consolidadas por A. Carpentier en el inicio de los años 80. En el caso de las válvulas dañadas por degeneración progresiva, la técnica de reparación incluye la correcciones de la disfunciones asociadas: dilatación anular y exceso de movimientos de los velos. Esta reparación se completa o consolida en la mayoría de los casos con una anuloplastia mitral (anillo protésico semirrígido), la implantación de cuerdas artificiales y el trasplazo de cuerdas de la valva posterior a la anterior son técnicas frecuentes.

Se deben corregir quirúrgicamente los prolapsos sintomáticos o con datos ecográficos de deterioro de la función ventricular. Hay evidencia reciente que demuestra beneficios para el paciente cuando son intervenidos en un estadio precoz de la enfermedad: asintomático o poco sintomático. La método de elección es la reparación de la válvula. El principal objetivo de la cirugía reparadora de la válvula mitral, es restaurar la superficie de coaptación de los velos. Esto se consigue mediante un análisis sistemático de la válvula mitral acompañado de una descripción anatómica de las lesiones. La utilización de la clasificación funcional de Carpentier basada en los movimientos de cierre y la apertura de los velos con relación al plano del anillo valvular es un aspecto primordial del análisis metódico. En la IM degenerativa, hay un amplio espectro en la forma de afectación de los velos que va desde la deficiencia fibro-elástica aislada (déficit de colágeno, velos transparentes y una cuerdas finas) pasando por formas “intermedias” de la degeneración mixoide localizada en el segmento medio del velo posterior (prolapso de P2) hasta llegar a la degeneración mixoide con tejido redundante y engrosado afectando múltiples segmentos como es el caso de la enfermedad de Barlow. Es evidente que la técnica quirúrgica debe adaptarse a cada una de estas formas. Su complejidad varía de acuerdo al grado de afectación, extensión y el número de segmentos. La estabilidad de la reparación está igualmente influenciada por estos aspectos. Este estudio morfológico y funcional ordenado mediante imagen (Ecografía) y constatación operatoria es indispensable para el éxito de la técnica.
Vista quirúrgica prolapso por ruptura de cuerda velo anterior V. Mitral
Prueba intraoperatoria con suero fisiológico para probar el buen resultado de la técnica operatoria

En caso de alteraciones morfológicas complejas se deberá ula válvula mitral por una prótesis. tratamiento quirúrgico. Estas pueden ser mecánicas o de animal, válvulas provenientes de ganado vacuno y porcino. Esto puede tener mayor importancia en hasta un 11% de pacientes con prolapso clásico, y se indica en pacientes con una fracción de eyección por debajo del 60% y insuficiencia progresiva del ventrículo izquierdo. La supervivencia quirúrgica de 5 y 8 años supera el 90%. Los pacientes que han recibido una prótesis biológica, por lo general, si la valvulopatía es el único trastorno, no tienen necesidad del uso de anticoagulantes, aunque la sobrevida de una válvula biológica es de aproximadamente 15 años, tiempo menor que las válvulas mecánicas.
Vista quirúrgica tras reparación con cuerdas artificiales y anillo mitral

En lo posible, debe preferirse la reparación por encima del reemplazo de la válvula mitral, ya que ofrece varias ventajas, a saber, menor mortalidad operatoria, mejor conservación de la funcionalidad del ventriculo izquierdo, reducción del riesgo de infecciones y tromboembolismo, asi como evitar el uso de por vida de anticoagulantes. Por lo general, después de una de estas operaciones, el paciente está 2 a 3 días en cuidados intensivos, duranto su hospitalización un promedio de 1 semana.

La educación eficaz del paciente posoperado al respecto de sus cuidados diarios es de importancia fundamental en la viabilización de la reparación mitral y en la expectativa de vida del operado.

Se ha usado -aunque en pocos casos estudiado basado en evidencias científicas- la coenzima Q10 (CoQ10) en niños con prolapso mitral.

http://www.total-health-care.com/lang/es/illness/mitral-valve-prolapse-symptom.htm
http://sisbib.unmsm.edu.pe/bvrevistas/cimel/v15_n1/pdf/a08v15n1.pdf
http://www.seps.gob.pe/publicaciones/enfermedad.asp?Codigo2=378

miércoles, 14 de septiembre de 2011

¿Cómo tratar la Disautonomia?

Aunque no hay cura para la disautonomía, existen medicamentos para paliar sus efectos, además de pautas de comportamiento que pueden ayudar a sobrellevar esta enfermedad.


Medicamentos:

a) Florinef (Fludrocortisona)Tabletas de 0,1 mg. 50 comprimidos cuestan 84.21 pesos argentinos, unos $ 12.000 versus 100 comprimidos a $ 74.000 en Chile. Su acción dura de 24 a 36 horas, por lo que se toma una vez al día. Es un tipo de corticoide al cual no hay que tenerle temor, ya que es un mineralocorticoide que solo retiene sodio (sal) y no tiene los efectos secundario de los glucocorticoides (cortisona), y además como su dosis es muy baja no es peligroso. Hay que chequear los electrolitos en la sangre de vez en cuando ya que podría bajar el potasio. Es el único que, con cuidado, se puede usar durante el embarazo (consulte a su obstetra).

b) Effortil (Etilefrina) (en Argentina tiene el mismo nombre, pero ya no se vende en Chile). Frascos de 20 ml en que 10 gotas = a 5 mg. Cada frasco cuesta en Argentina unos 3.800 pesos chilenos. Es un remedio antiguo y muy útil y una lástima que no se venda ahora en Chile. Su acción dura 4 horas, por lo que usualmente se toma 2 a 3 veces al día.

c) Gutron (Midodrina) (se vende en Chile, pero no en Argentina). Tabletas de 2.5 mg. en caja de 20 comprimidos y el de 5 mg., en caja de sólo 10 tabletas. Por lo general se toman 2 a 3 tabletas al día, ya que su acción dura sólo 4 horas, al igual que el Effortil. También hay Gutron en Gotas. Frasco de 15 ml en que 1 ml = 24 gotas = 10 mg. Luego 5 mg son 12 gotas.

Los beta-bloqueadores son los más usados en el tratamiento del síncope neurocardiogénico. Disminuirían la contractilidad miocárdica, reduciendo el mecano-receptor gatillante del ventrículo. Se emplea propanolol o metoprolol. Para algunos esta terapia no siempre es efectiva. Para otros, serían más útiles en aquellos pacientes que requieren isoproterenol durante el Tilt Test, para inducción del síncope. Se recomienda metoprolol 25 a 50 mg 2 veces al día o atenolol 25 a 50 mg diarios. En enfermos hipertensos y sin contraindicaciones, los beta-bloqueadores son una excelente droga de primera elección.

Otros medicamentos que se han utilizado: teofilina, cuya acción es presumidamente debida a antagonismo de la adenosina; no obstante no se emplea por sus marcados y graves efectos colaterales. La disopiramida, que es un anti-arrítmico parecido a la procainamida, se ha usado por su efecto vasoconstrictor periférico.

Los inhibidores de reutilización selectiva de serotonina son medicamentos promisorios para tratar de prevenir el síncope neurocardiogénico.

En caso de anemia, esta se debe corregir ya que agrava la disautonomia.

Marcapaso: Estaría indicado en forma excepcional para evitar síncopes recurrentes que no responden a las terapias anteriores.

Medidas a tener en cuenta:

Realizar unas 5 o 6 comidas diarias, evitando así una acumulación excesiva de sangre en el estómago.

No permanecer de pie, sin moverse, por tiempo prolongado. Si no se pude evitar hay una serie de movimientos que ayudan, tales como : empinarse y soltar repetidamente, poner un pie delante del otro y después cambiar de pie, agacharse como para abrocharse los zapatos, encuclillarse o poner la pierna estirada sobre una silla.

Evitar caminar despacio en el Supermercado o en el Mall y no permanecer en ellos por más de una hora, y menos si es posible.

Al estar sentado en un bus o avión hay que mover los pies y rodillas con frecuencia, pararse y caminar. De vez en cuando, adoptar la posición en hiperflexión de pecho a rodilla y/o cabeza entre las rodillas.

Reposar acostado después de almuerzo, aunque sea por 15 minutos. Hacer esto también cada vez que se tengan síntomas de disautonomia.

Evitar la deshidratación, para ello es conveniente tomar 2 a 3 litros de líquidos al día, especialmente en casos de hemesis , diarrea, fiebre o exceso de calor. Evitar el uso excesivo de diuréticos.

Aumentar el volumen intra vascular, aumentando la sal en las comidas, en caso de no existir hipertensión arterial o problemas renales.

Medidas caseras de la sal

1 tapita de lápiz Bic = 2 gramos de sal.

1 cucharadita rasa de café (la cucharita más chica) = 3 gramos de sal. Si no hay repuesta al aumento de la sal en la dieta, es necesario emplear un mineralocorticoide como la fludrocortisona.

Para enfermos con Disautonomia (con presión arterial baja) se recomienda agregar 9 gramos de sal al día además de la sal que contienen los alimentos, siempre que no existan contraindicaciones (Consulte con su médico).

Usar medias o calcetines elásticos con una presión en el tobillo de por lo menos 20 mm de Hg (es recomendable la marca Ibici). Esto disminuye el aumento de sangre en territorio venoso, debido a la inadecuada vaso-constricción durante la posición de pie.

Hacer ejercicios aeróbicos moderados, los que ayudan el retorno venoso. Son beneficiosos los ejercicios permaneciendo progresivamente de pie por períodos más largos y las actividades en el agua.

Es conveniente elevar en 45 º la cabecera de la cama (15 a 30 cm), lo que reduce la diuresis nocturna debido a la posición supina. Es conveniente colocar una tabla en los pies para no salirse de la cama. Es difícil acostumbrarse a esta situación, que por lo demás no es esencial.

http://www.reumatologia-dr-bravo.cl/Disautonomia/MedicDisautonomia.htm
http://www.reumatologia-dr-bravo.cl/para%20medicos/articulos/DisBHSJD.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Disautonomía
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